domingo, 30 de julio de 2017

Fin de semana en la Cova de la Mola y el Avenc de Sapos.

El sábado 17 de Junio nos reunimos Alexis, Carolina, Luis, Paula y Susana para visitar la Cova de la Mola (Mola - 16), en la Mola de Fanzara. 

Ultimando preparativos.

La boca de entrada es de gran tamaño y está situada en una enorme dolina. 

Boca de entrada a la cavidad. 

Tras adentrarnos un centenar de metros entre enormes bloques, en un lateral se halla el pozo que da acceso a las galerías inferiores. 

Instalando la cabecera del primer pozo.

Este primer pozo es de unos 10 metros de profundidad, nada más empezar a descenderlo, Alexis instala un desviador en un puente de roca para evitar el roce de la cuerda con la roca. Se toca suelo entre unos bloques, y con ayuda del puño ascendemos por uno de ellos. Atravesamos un pasamanos entre bloques hasta llegar a la cabecera del segundo  pozo (que es de unos 14 metros). 

Acceso al segundo pozo.

Tras él se abre un pozo de unos 6 metros, en el que también se instala un desviador. 

Espeleologo en la base del tercer pozo. 

Por último descendemos una vertical (de unos 14 metros), con su primera parte estrecha, que nos lleva a la cota de -73 m. Tras una merecida comida comenzamos el ascenso siendo Carolina la encargada de desinstalar.

La hora de la comida. (Sala a -73  metros)

Una vez en los coches, Luis vuelve a su casa, pero el resto nos quedamos de acampada, por lo que toca montar las tiendas, arreglar el material que hemos utilizado en la cueva, preparar la cena y disfrutar de un paseo a la luz de las estrellas.

Acampada bajo las estrellas.

Al día siguiente, 18 de Junio, quedamos con más compañeros del ECC para visitar el Avenc dels Sapos (en Fanzara). Como los compañeros se retrasan un poco y nuestro grupo es algo más lento, decidimos comenzar la aproximación a la sima siguiendo un track de wikiloc. Dicho track nos adentra campo a través ya que la senda que nos marca el track no aparece ante nuestros ojos, puesto que está muy perdido. Tras un par de horas de ascenso y encontrándonos a menos de un kilómetro de las coordenadas de la boca de la sima decidimos dar la vuelta ante la imposibilidad de avanzar. Tras conseguir hablar por teléfono con los compañeros que ya se encontraban en la boca de la sima, Ferrán bajó a buscarnos puesto que no es fácil encontrar la pista y luego la senda que hay que seguir hasta llegar a la cueva. Cuando por fin llegamos a la boca de la sima, estando ya cansados por las caminatas a pleno sol, descendemos por la vertical de 18m y nos quedamos descansando a la sombra mientras Gila, Alberto y Ferrán inspeccionaban una zona. 

Vertical de entrada. (18 metros)

Al poco tiempo llegan Hector y Lee, que estaban explorando la zona. Tras el merecido descanso nos disponemos a recorrer la sima. Nos adentramos Alexis, Carolina, Ferran, Paula y Susana, ya que el resto de compañeros ya la han visitado.

Base de la vertical de entrada.

Descendemos una larga rampa de piedra suelta y atravesamos diversos pasos estrechos entre bloques hasta llegar a una sala donde nos encontramos con formaciones tan asombrosas como la cafetera o una estalagmita de unos 7 metros con su correspondiente estalactita que se encuentra a poca distancia para unirse y formar una columna.

Gran estalagmita a punto de formar una columna.

La cafetera.













Ya saliendo, al final de la rampa de entrada, Ferran y Carolina ascienden hasta llegar a la “Sala de los Gours”, en la cual observamos dichas formaciones con agua.

Sala de los Gours.

Sapo dentro de la cueva.